UNTEC

Un año clave para fortalecer la transferencia tecnológica universitaria

  • La presidenta del directorio de UNTEC y vicedecana de la FCFM hace un balance del año, marcado por procesos de ordenamiento, certificación y fortalecimiento de la transferencia tecnológica.
  • La mirada para 2026 pone el acento en datos e inteligencia artificial, minería, energías limpias e iniciativas conjuntas como ingeniería + salud.

Marcela Munizaga, vicedecana de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile y presidenta del directorio de UNTEC, define 2025 como un año clave para ordenar procesos internos y preparar el camino hacia una etapa de mayor proyección institucional, tanto para la Facultad como para su brazo de transferencia tecnológica.

“Fue un buen año para UNTEC. Yo lo veo como un año de ordenamiento y de prepararse para el futuro”, señala Munizaga. Durante este periodo, UNTEC avanzó en la certificación ISO 9001 y en su acreditación como proveedor ante distintas entidades, especialmente en el sector minero, un ámbito que impone altos estándares y exigencias operativas. “La minería nos desafía desde el punto de vista de la calidad y la rigurosidad de los procesos”, explica.

Este trabajo permitió a UNTEC focalizarse con mayor claridad en su misión institucional, fortaleciendo algunos servicios estratégicos y consolidando su rol como un apoyo ágil a la universidad y a la facultad en materia de transferencia tecnológica. “UNTEC es un brazo que permite acompañar a la universidad en estos procesos con mayor flexibilidad”, afirma.

En cuanto al desempeño de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas durante 2025, Munizaga indica que, en términos generales, las metas propuestas se cumplieron. No obstante, reconoce que también hubo desafíos importantes, como la no renovación del financiamiento de algunos centros de investigación. “Eso nos obliga a pensar cómo fortalecemos esas capacidades y cómo seguimos aportando al país desde esas áreas”, sostiene.

En docencia, uno de los avances más relevantes fue el cumplimiento de las metas de ingreso estudiantil y la implementación de becas de doctorado. Además, todos los programas de la Facultad se mantienen acreditados. A ello se suma un proceso de reflexión interna que continuará en enero, con una jornada destinada a evaluar cambios estructurales en la docencia. “Los estudiantes han cambiado y tenemos que ajustar nuestra forma de enseñar a esos nuevos contextos”, comenta.

En investigación, la Facultad mantuvo indicadores elevados de productividad científica, aunque registró una disminución en proyectos Fondef respecto de años anteriores. Como respuesta, se crearon los proyectos semilla, una nueva herramienta interna orientada a apoyar iniciativas de investigación multidisciplinaria. “Fue un instrumento nuevo que permitió impulsar colaboraciones dentro de la propia Facultad”, destaca Munizaga.

El ámbito de la transferencia tecnológica también mostró avances relevantes. Durante 2025 se cerraron acuerdos con distintas instituciones, incluyendo colaboraciones que permitirán trabajar con la Unión Europea en el marco del programa Copernicus, además de vínculos con actores del sector productivo.

De cara a 2026, la hoja de ruta de la Facultad está definida por su Plan de Desarrollo Institucional 2025–2028. Entre las áreas prioritarias se encuentran los datos y la inteligencia artificial, las energías limpias y la minería. “Probablemente el próximo año uno de los focos será consolidar todo el trabajo que ya se está haciendo en datos e inteligencia artificial”, anticipa Munizaga.

A estas líneas estratégicas se suma la iniciativa ingeniería más salud, desarrollada en conjunto con la Facultad de Medicina. Se trata de un trabajo académico de alto nivel, Munizaga reconoce que aún existe un desafío pendiente en términos comunicacionales. “Es una iniciativa muy virtuosa, pero todavía no está suficientemente comunicada, ni interna ni externamente, y eso es algo que tenemos que trabajar”, afirma.

En el caso de UNTEC, 2026 estará marcado por la consolidación de nuevos modelos de colaboración. Entre ellos, el inicio de las operaciones del Centro U-Campus a través de UNTEC y la renovación del centro basal del Advanced Mining Technology Center, adjudicado en alianza entre la FCFM, UNTEC y una casa de estudios del norte del país. “Estos modelos son muy virtuosos, porque combinan el desarrollo académico con la agilidad necesaria para trabajar con la industria”, explica.

Finalmente, Munizaga subraya que uno de los grandes desafíos estructurales sigue siendo el fortalecimiento del vínculo entre la academia y la industria. “Es una relación compleja, porque avanzan a ritmos distintos y requiere construir confianzas”, señala. En ese contexto, valora instancias como la realización del encuentro anual de la SOFOFA en la Facultad, que permitió acercar a cientos de empresarios al quehacer universitario. “Son señales de que ese puente se puede seguir construyendo”, concluye.

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